Categoría: De Naranja-Lima

Letras

Letras

Me preocupé por mirar el papel. Es que estaba desorientado y sentía la necesidad de buscar una mano amiga que me sacara de la angustia y liberara la opresión que sentía en el corazón. Note que no podría volver a escribir y creí que todos […]

La luna de rock

La luna de rock

Hace muchos más años de los que soy capaz de recordar, alguien se cruzó por el camino en el que andaba. En cuestiones de tiempo, su paso fue casi esporádico. Pero en su andar, dejó colgado en el techo de mi cueva una frase que […]

Frente al espejo

Frente al espejo

Hoy me levanté y me miré al espejo. 
Veo que tengo manchas, veo que tengo arrugas. 
Veo que en cada surco de mi rostro hay retos que tuve que sortear. 
Veo intentos por salir adelante, por superarme.

Veo que busqué hacer de cada obstáculo una oportunidad de crecer. 
A veces me fue mejor, otras hice lo que pude. 
Me miro en el espejo y no me quejo ni me enojo.

Ya no me cargo de culpas.

Me permito llegar donde sea que llegue y todos los días me recuerdo la importancia de haber aprendido a decir que no.

A escucharme, a seguir mis instintos. 
Sin embargo a pesar de lo vivido, a pesar de lo que a veces creo que lo he superado, cada tanto siento un fantasma que me acosa.

Que vuelve con su halo destructor a llenarme de dudas. Vuela en círculos. Me siento su presa. 
No puedo evitar cuestionarme las razones por las que dejé de hacer una u otra cosa que sé que pueden ser peligrosas. 
Me recuerdo que es difícil ser capaz de vivir pensando que esa fiera que acecha lo hace constantemente a la espera de un descuido. 
Todo vuelve a mi cabeza.

Vuelve el miedo y me recuerdo que vivir con ese sentimiento no es vivir.

Vuelve la idea de dolor. 
Pienso en todas las personas que viven con miedo. 
Pienso que no hay nada peor que encontrarse paralizados de terror. 
Pienso en las decisiones que uno toma para intentar superarse. 
Pienso en las personas que han tomado caminos sin vuelta atrás, aquellas que incluso han perdido la vida en el intento. 
Pienso, y entre más pienso veo pronunciarse aún más mis arrugas, mis manchas cobran más fuerza, los surcos de mi rostro son más profundos. 
Me miro al espejo, hago el recuento mental de las cosas que no puedo hacer. 
Conozco la lista…
Me miro y me doy cuenta que, como tantas otras veces, volveré a tomar a mi fantasma por las astas para destruirlo. 
Tal vez nunca sea capaz de sacarlo para siempre de mi mente. 
Habrá que seguir aprendiendo a lidiar con la idea eterna de esta enfermedad que no permito que me alcance, pero al menos sé que tengo una nueva oportunidad. 
Me miro al espejo y veo mis arrugas, mis manchas, los surcos. 
Me miro al espejo… ya no estoy parada en el mismo lugar.

#sofizermoglio

solteras…

solteras…

A veces es complicado recordar lo difícil que está el mercado de los “solos y solas”. Escuchar las quejas de las amigas y mover la cabeza asintiendo como dando a entender que comprendemos perfectamente lo que están sintiendo, es una imagen típica en charla de […]

Revolviendo las ganas

Revolviendo las ganas

Me pierdo en el recuerdo de emociones lejanas y tardías. De correr fuerte empujando la vida. De tacos altos y polleras cortas,  corriendo y saltando, volviendo en redondo. Dando pasos certeros y otros mas de costado,  para no perder la costumbre de querer ir a […]

En los minutos finales de 39… quería decirte:

En los minutos finales de 39… quería decirte:

En mis últimos días de treinteañera quería decirte que:

Pasamos la juventud pensando que estamos demasiado gordas o flacas, petisas o altas y pasan los años y nos vamos sumando complejos. 
Mi mamá me dijo que los 35 años eran la edad en la que tenía que empezar a poner extra cuidado en mi cuerpo, pero sobre todo, que era vital cuidar mi alma. Podía rezar, meditar, hacer ejercicios espirituales o recitar mantras, lo que sea, porque cuando te vas dando cuenta que el cuerpo cambia, que empieza a pasar factura por los excesos, la única forma de no caer en depresión es rescatando el verdadero sentido de la vida.

La belleza y la juventud física son muy agradables de tener, pero terminan.  Sin embargo el potencial de crecimiento espiritual no tiene fin. 

Siempre miramos a la gente mayor y pensamos que son viejos, pero ese será el camino que recorreremos todos. Hay que estar listos para ir creciendo, viviendo cada etapa, haciéndose cargo de lo que pasa en el cuerpo y creciendo en belleza interior. A veces cumplir años genera inseguridad o tristeza pero hay que mirar para atrás y dar gracias por el camino recorrido. 

Hay que aprender a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y seguir adelante hacia el autoconomiento y la paz interior. No esperes a llegar a la última etapa de tu vida cuando ya no puedas ni moverte para acordarte lo importante que es el haber sido feliz contigo misma.
La serenidad es una de las características mas bellas que una persona puede tener.

Mirarse al espejo y verse arrugada, puede ser subjetivo si representa belleza o no, pero el crecimiento espiritual realmente no tiene fin. La única belleza que realmente perdura es la interior, el autoconocimiento, la alegría de vivir, el sentido que le das a tu vida, la forma de transmitir vitalidad y juventud se logra desde el espíritu.

Eso se contagia. 

Hay un único momento para buscar esa serenidad, esa paz interior no se logra de un momento a otro, habrán momentos que sentiremos que hemos perdido batallas, pero es un camino y al menos hay que empezar a transitarlo. 
EL MOMENTO ES AHORA.

#cumplo40 #felizcumpleaños #festejandomis40 #sofizermoglio #happy40th #losangeles #felices40 #felizcumple

Aquella que soy: la herramienta que todas necesitamos

Aquella que soy: la herramienta que todas necesitamos

Soy hija adoptiva de tierras entrerrianas (en Argentina) y aunque hace demasiado tiempo que me fui, ese sigue siendo mi lugar en el mundo. Tuve una infancia diferente, mis padres se divorciaron cuando divorciarse no estaba de moda. Pero en medio del caos que significó […]

La foto que encontré en un cajón

La foto que encontré en un cajón

En la foto que encontré en el cajón, estás vos y vos, vos también… estamos todas. Somos dos, tres… llegamos a diez, y un par más también. En la foto que encontré en el cajón, veo a la infancia con una total cara de dormida.  […]

… de amor

… de amor

Cuando a las lágrimas sin consuelo las acompañe el silencio

y ese corazón alarmado se apresure en el pecho.

Cuando el temor de no hallar la luz en su mirada oscurezca el día

y el dolor paralizante cale los huesos llevándose la alegría.

 

Cuando nadie escuche el llanto

y  las palabras no encuentren el consuelo de un abrazo.

Cuando en la habitación retumbe el eco de la ausencia

y la soledad se apropie del tiempo y los deseos.

 

Cuando la vida se colme de invierno

y la nieve cubra los recuerdos llenándolos de anhelos.

Cuando la memoria se vuelva suspiro

y las sonrisas se marchen como hojas tras el viento.

 

Cuando el resplandor de los ojos se oscurezcan a la vida

y se extinga el gozo que daba claridad a la existencia.

Cuando el acorde de los labios silencie el canto

y en las manos gastadas mueran las caricias volviéndose llanto.

 

Recién entonces comprenderas de lo que hablo…

llorarás mares,

te convertirás en suelo,

se apagará tu alma.

 

Y un buen día llegará la cura

volverás a respirar

el dolor se nublará

y se transformará en resiliencia…

 

Recién entonces

hablaremos de amor

hablaremos de duelo

y hallaremos consuelo.

 

 

Amé Chile y sus chilenos

Amé Chile y sus chilenos

Amé Chile y sus colores y la risa continuada de sus anfitriones. Amé Chile y sus colores, amé sus montañas de fría nieve blanca amé el sinfín de los verdes cerros amé el cobre mineral de sus suelos amé el rosado quarzo de sus entrañas […]