Hablemos de Wynwood

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Resulta que me mudé “temporariamente” a Miami. Desde el vamos, es una ciudad de la que conocía poco y nada.
Tal vez por prejuicios, tal vez por desinterés, pero nunca antes había venido a conocerla de fondo. Por lo que he decidido, durante esta etapa, conocerla lo máximo posible.

En mí fugaz recorrido, me topé con el barrio del “arte-arte” en la ciudad:

Hablemos de Wynwood

Es el barrio “Hipster” de Miami, que supo ser el asentamiento portorriqueño de los años 50, y que hoy se ha convertido en el barrio “de mode” de la pequeña joya latina en USA.

Antes no estaba de moda ser hippie, ni decorar con antigüedades, ni vestirse con ropa vintage, ni usar sombreros que eran de la abuela. Antes no estaba de moda pintar las paredes, y los grafiteros eran considerados vándalos.

Antes entrar a un restaurante que tuviese todas sillas confeccionadas con materiales desiguales, con estilos adversos, con colores diferentes, hubiese sido lo peor, considerado de baja categoría, y lo que es aún más seguro es que el lugar no hubiese  sobrevivido demasiado.

Todo aquello alejado de lo políticamente correcto hubiese tenido una vida útil corta y poco productiva.

Sin embargo las cosas han cambiado y el estar alejado del “mainstream” es justamente lo cool, y lo que ahora se define con el término: hipster.

Para alguien que llega a Miami y recorre las calles de Wynwood, seguramente pensará que es un típico barrio hipster. Lo es, a medias, pero lo es.

Una de las mayores ventajas que le encuentro con relación a otros barrios hipsters que he conocido en el país, es que se encuentran en un radio relativamente reducido. No hay que ir de una punta a la otra de la ciudad para poder pararse en frente a un mural del gran “Obey”. Para los que disfrutamos del “arte callejero” estas calles miamenses son sensacionales, galerías de arte al aire libre y gratuitas esperando ser recorridas. Hay murales de reconocidos artistas en todo el mundo como Ron English, Alec Monopoly, Abstrk, Alexis Diaz, Belin, dispuestos tan a la perfección para que todos podamos disfrutarlos. Más que al alcance de las manos yo diría de las piernas.

Algunas de las obras que es posible ver en estas callecitas, calan profundo en el alma por el mensaje que transmiten.

¿Querés saber porqué creo que sí vale la pena darse una vuelta por Wynwood?

-Porque la calidad de los graffitis y sobre todo de los murales es un lujo.

-Porque recorrí pocas galerías, esas pocas que tuve el placer de visitar me gustaron mucho. Espero en mi constante descubrir de esta ciudad pueda hablarles en alguna oportunidad de aquellas que más me han gustado.

-Un gran tip es que los segundos sábados del mes se realiza el “Wynwood Art walk” o lo que es lo mismo a una noche de galerías con las puertas abiertas al público curioso y ávido de arte y movida hipster. A la noche la complementan la música de bandas y los infaltables y ya bien conocidos “food trucks” con especialidades deliciosas para todos los gustos. Es una noche en la que todo tipo de integrantes de las más diversas “tribus” urbanas se reúnen al son que marcan las calles de este arte innovador que está renovando y llenando de vida al viejo Wynwood. 

-El resto del mes, vale la pena acercarse a Wynwood porque de noche hay lugares lindos para recorrer, hay música del “mainstream” (que me gusta porque no soy hipster) y muchos lugares a media luz listos para compartir charlas con amigos.

-Porque esta alejado de South Beach, del ruido, de algún que otro gritón que recorre esas calles, y porque cuando baja el sol se puede recorrer tranquilo (sin morir calcinado en el intento) y sacarse alguna que otra foto para llevarse de recuerdo.

Reitero, no soy hipster, pero como a muchos otros que no llevamos el título “cool” del momento, me encanta perderme en sus lugares, sus calles, sus bares, tal vez porque la denominación “Hipster” para mí sea sinónimo de no tener que pertenecer a nada, sino poder ser uno mismo: vestirse como uno quiere, moverse como quiere y estar  liberado de ataduras y esquemas predeterminados por gente especializada en ello.

De todas formas voy a ser sincera y decirles una gran contra de Wynwood:

hay pocas opciones vegetarianas (ni hablar de veganas) que tanto caracteriza al hipster. La conciencia por el medio ambiente, los animales y el respeto por el otro son claves básicas para ser considerado hipster… tal vez más adelante sumemos este gran punto a la lista de pros de este barrio de rápida y artística evolución.

Seguíme!


1 thought on “Hablemos de Wynwood”

  • Todo lo que escribis me gusta. Tenes la particularidad de ver hermosas, y hacer que las note, cosas, que de otra forma yo no las notaría. Besotes

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