De este mundo y un poquito más allá

Categoría: De Naranja-Lima

solteras…

solteras…

A veces es complicado recordar lo difícil que está el mercado de los “solos y solas”. Escuchar las quejas de las amigas y mover la cabeza asintiendo como dando a entender que comprendemos perfectamente lo que están sintiendo, es una imagen típica en charla de […]

Revolviendo las ganas

Revolviendo las ganas

Me pierdo en el recuerdo de emociones lejanas y tardías. De correr fuerte empujando la vida. De tacos altos y polleras cortas,  corriendo y saltando, volviendo en redondo. Dando pasos certeros y otros mas de costado,  para no perder la costumbre de querer ir a […]

En los minutos finales de 39… quería decirte:

En los minutos finales de 39… quería decirte:

En mis últimos días de treinteañera quería decirte que:

Pasamos la juventud pensando que estamos demasiado gordas o flacas, petisas o altas y pasan los años y nos vamos sumando complejos. 
Mi mamá me dijo que los 35 años eran la edad en la que tenía que empezar a poner extra cuidado en mi cuerpo, pero sobre todo, que era vital cuidar mi alma. Podía rezar, meditar, hacer ejercicios espirituales o recitar mantras, lo que sea, porque cuando te vas dando cuenta que el cuerpo cambia, que empieza a pasar factura por los excesos, la única forma de no caer en depresión es rescatando el verdadero sentido de la vida.

La belleza y la juventud física son muy agradables de tener, pero terminan.  Sin embargo el potencial de crecimiento espiritual no tiene fin. 

Siempre miramos a la gente mayor y pensamos que son viejos, pero ese será el camino que recorreremos todos. Hay que estar listos para ir creciendo, viviendo cada etapa, haciéndose cargo de lo que pasa en el cuerpo y creciendo en belleza interior. A veces cumplir años genera inseguridad o tristeza pero hay que mirar para atrás y dar gracias por el camino recorrido. 

Hay que aprender a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y seguir adelante hacia el autoconomiento y la paz interior. No esperes a llegar a la última etapa de tu vida cuando ya no puedas ni moverte para acordarte lo importante que es el haber sido feliz contigo misma.
La serenidad es una de las características mas bellas que una persona puede tener.

Mirarse al espejo y verse arrugada, puede ser subjetivo si representa belleza o no, pero el crecimiento espiritual realmente no tiene fin. La única belleza que realmente perdura es la interior, el autoconocimiento, la alegría de vivir, el sentido que le das a tu vida, la forma de transmitir vitalidad y juventud se logra desde el espíritu.

Eso se contagia. 

Hay un único momento para buscar esa serenidad, esa paz interior no se logra de un momento a otro, habrán momentos que sentiremos que hemos perdido batallas, pero es un camino y al menos hay que empezar a transitarlo. 
EL MOMENTO ES AHORA.

#cumplo40 #felizcumpleaños #festejandomis40 #sofizermoglio #happy40th #losangeles #felices40 #felizcumple

Seguíme!
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Aquella que soy: la herramienta que todas necesitamos

Aquella que soy: la herramienta que todas necesitamos

Soy hija adoptiva de tierras entrerrianas (en Argentina) y aunque hace demasiado tiempo que me fui, ese sigue siendo mi lugar en el mundo. Tuve una infancia diferente, mis padres se divorciaron cuando divorciarse no estaba de moda. Pero en medio del caos que significó […]

… de amor

… de amor

Cuando a las lágrimas sin consuelo las acompañe el silencio y ese corazón alarmado se apresure en el pecho. Cuando el temor de no hallar la luz en su mirada oscurezca el día y el dolor paralizante cale los huesos llevándose la alegría.   Cuando […]

En mi caja de Pandora: ¡Guadalajara!

En mi caja de Pandora: ¡Guadalajara!

Fui a la Feria Internacional del libro de Guadalajara con Laura, mi compañera en el sueño de hacer llegar a la mayor cantidad de manos posibles “Aquella que soy”.

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Gracias por tanto Guadalajara…

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Ahí vamos, abriéndonos caminos en esta carrera de amor y devoción por las palabras y las letras. Compartirnos nuestras formas de hacer “arte”. Experimentamos la sensación de desnudar el alma y entregarnos a nuestras lectoras. Magnifico sentimiento. Encuentros con respuestas inimaginable.

Entrar a la feria, ver los cientos de libros esperando ansiosos por lectores. Sentir que la industria de los que vivimos de las palabras no está muerta.

¡La gente todavía lee! … me pone la piel de gallina pensarlo. 

Caminamos tanto que me lastimé los pies. Hablamos tanto que se me secaba la boca. Respiré tanto libros y tantos nombres, me encontré con autores que amo y admiro y con libros que siento que son solamente míos que lo vuelvo a pensar y el corazón galopa sin parar.

Respirar libros… realmente una experiencia única.

Guadalajara, Guadalajara…

Trabajo en noticias, así que viendo (desde mi computadora) y compartiendo a diario noticias de las cosas que se viven en México, debo confesar que estaba un poco… “nerviosa”. Pero no estaría siendo honesta conmigo misma y mucho menos con ustedes si no les dijera que lo mágico de la experiencia vividos en estos días, también tiene que ver con el trato, el respeto, el servicio, la disposición de todos y cada uno de los mexicanos con los que me crucé.  Me hace bien poder decirlo porque sé que estaría en deuda eterna con Guadalajara sino lo hiciera.

Amé la ciudad, sus luces, su arquitectura, su gente, su ruido. La mezcla del pasado con el presente. Las caras e incluso aquellas de desconcierto al escucharme hablar en “español argentino”… y reír juntos.

Sabores, colores, ritmo… y ¡la comida deliciosa! No tenía idea que la comida mexicana fue declarada Patrimonio de la Humanidad… tiene sentido. El primer día nos sentamos a comer con Laura en la misma mesa que un señor entrado en años, gentilmente nos invitó a compartir. Charlamos de libros, de países, de cultura, de costumbres y por supuesto: de comida. En su plática nos recomendó un lugar.  A veces es común que no tengamos muy en cuenta cuando alguien que tiene una gran diferencia de edad recomienda algo…  hay un dicho muy conocido que dice que el diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo.

Afortunadamente, Laura y yo decidimos hacerle caso a su recomendación y una tardecita llegamos a “Trasfonda“. Como vegetariana, México, no fue el lugar más cómodo para moverme en sus sabores. Lógico, soy yo la que va contra la corriente… En este lugar comimos un par de platillos deliciosos. Salimos encantadas por la explosión de sabores.

Y vos ¿ya leíste Aquella que soy?

De Argentina con mucho amor.

Las que somos
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Amé Chile y sus chilenos

Amé Chile y sus chilenos

Amé Chile y sus colores y la risa continuada de sus anfitriones. Amé Chile y sus colores, amé sus montañas de fría nieve blanca amé el sinfín de los verdes cerros amé el cobre mineral de sus suelos amé el rosado quarzo de sus entrañas […]

Aquella que siempre serás… 

Aquella que siempre serás… 

“Aquella que sos… Aquella que fuiste… Aquella que siempre serás… La más sincera, aunque la sinceridad doliese. La amiga de todos. La que caminaba por la calle sin dejar de saludar a nadie. La sonrisa inmensa. La confiable. La que escuchaba y guardaba secretos que […]

lloré…

lloré…

cuando lloré ríos que se alzaron en océanos,

cuando dejaron de cantar los pájaros en el cielo,

cuando las estrellas apagaron el firmamento,

fue cuando entendí que ya no volverías…

 

Y  me quedé en silencio,

y me  sequé las lágrimas,

y levanté los ojos,

y te busqué a mi lado,

y traté de juntar mi corazón despedazado.

 

Pero no llamo al olvido,

pero no llamo al silencio,

pero no llamo al extravío,

tampoco quiero llenar este vacío.

 

Pues me niego a desconocerte

me niego a no extrañarte,

me niego a no encontrarte,

me niego a no buscarte.

 

Hoy entiendo

hoy soy huérfana,

hoy transito otro camino…

 

 

 

 

 

Seguíme!
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Soltar…

Soltar…

Soltar… Dejar ir… Cuando estamos haciendo un duelo que duele, lograr salir adelante y permitirse seguir viviendo con una ausencia infinitamente gigante, no significa tener que esconder. Guardar las fotos en un cajón, dejar de recordar sus palabras. Dejar de tenerla presente y no hablar […]